No paran de llegar.
- Joder, joder, joder, joder... esto no entraba en mis planes...- Se me está desgastando el bate de tanto cráneo roto, justo cuando atizo al gul que tengo mas cerca se parte. - Putos chismes del puto mercadillo, de esta puta ciudad, de este puto...
Un estruendo hace que gire el cuello a tal velocidad que me hago daño.- ¿Pero qué coño...? - No se qué es ni me interesa, solo sé que se acaba de estampar contra una furgoneta, lo clasifico directamente como... joder, no tengo palabras. Es una especie de gul normal pero el doble de grande y el triple de tocho... eso es...
- ¡Tochoooooo! - Aúllo a la vez que salgo corriendo hacia su posición, cualquiera que me viese pensaría que voy a morderle una oreja. Cuando estoy a unos escasos dos metros, me doy cuenta de la realidad, y doy media vuelta agitando los brazos.- ¡Me cago en su padre!- Nunca había corrido tanto, parezco una nena asustada, entro de golpe en el portal y cierro, no aguantará mucho.
Empiezo a subir escaleras arriba mientras oigo a los zombis mascullar a la vez que aporrean la puerta. Llego al 1º y veo una puerta abierta, la casa del viejo Bill, un exiliado americano que fue acogido clandestinamente en España durante la 4º guerra mundial, espera, ¿Era la 4º o la 5º? Buah, da igual. Cuando acabo de hablar conmigo mismo me doy la vuelta, los gules ya han entrado, están subiendo, y creo que el tocho también, aunque dudo que quepa por el portal. Cierro la puerta de golpe.
- Oh Bill, tu pasado inseguro, que te llevó a las puertas y ventanas blindadas van a salvarme la vida... creo. La duda se disipa cuando, aun apoyado en la puerta, mi espalda vibra a ritmo de Heavy Metal. - Cinco minutos como mucho... - Es lo máximo que llego a deducir y me escabullo por el pasillo principal. Un grito ahogado me recorre la garganta. - Dios... - Estoy frente al salón, las paredes están llenas de todo tipo de armas, exhibidas como trofeos y Bill... está tirado en el suelo. Su sangre salpica la pared y el nuevo agujero para respirar que se ha hecho en la cabeza deja claro que él ha sido más inteligente que yo.
Quizás... quizás debería hacer lo mismo... Sería lo más fácil, ¿No?... - Lo más rápido - Me agacho a su lado y le quito la pistola de las manos.
- Lo siento, pero aquí se acaba todo... - Me apunto a la cabeza, voy a apretar el gatillo, pero... - El móvil me empieza a sonar, decido mirar la pantalla, sea quien sea, voy a contestar, será la última voz que escuche antes de morir... - Mike Llamando - ¡No puede ser! - Le doy al botón de contestar, el mundo se para, el tiempo fluye despacio. Me pego el altavoz a la oreja en busca de su voz... - Mike, ¡Mike!
Algo me empuja por detrás y me atrapa contra la pared. Giro bruscamente y le doy un codazo en la garganta a un gul, ya han entrado, no se como reaccionar, mi instinto me guía, no suelto el arma, me dirijo rápidamente hacia una ventana, la abro y... salto.
La caída ha sido demoledora, ni el propio Johnny Knoxville lo habría hecho mejor. Intenté aterrizar con las piernas, y lo hice, en principio, en un contenedor de basura, lo que me hizo girar y... caer de cabeza. Creo que tengo una brecha bastante grande en la frente, la sangre me esta manchando las gafas. Ha sido lo peor que me ha pasado hoy, al menos físicamente, pero no puedo pararme a protestar, miro arriba, son tan tontos que no saben ni salir por una ventana, tampoco se lo recomiendo.
Me pongo de pie, me sacudo y me doy prisa en perderlos de vista. Ahora estoy desprotegido, no tengo ningún tipo de arma, solo esta pistola cargada, que no me sirve para mucho. Me cabreo tanto con migo mismo por ese comentario que empiezo a creer que a parte de loco, me estoy volviendo gilipollas.
No sé a donde ir, supongo que acabaré en el supermercado, puede que quede algo después de los saqueos. Estoy a tres manzanas, me escabullo por todos los callejones posibles, es mejor evitar las calles principales. Pese a estar armado, los pocos gules con los que me encuentro acaban desplomados de un empujón, o si me topo con alguno aislado, me entretengo en darle unas buenas hostias antes de tirarlo.
Es mejor no disparar, se hace ruido y se atrae a más zombis, además, solo tengo un cargador, al que ya le falta una bala, y es mejor no desperdiciar munición.
Me estoy empezando a marear, demasiada sangre fuera, tengo que curarme esta herida o lo pagaré caro. Me rajo la camiseta y uso un trozo como bandana, me lo aprieto bien a la cabeza.
-Igualito que Rambo-. Si, seguro... -Mierda...- Me asomo por una esquina para ver la entrada, hay cuatro o cinco gules como mucho, pero seguro que dentro hay más, y cualquier ruido los atraerá. - Joder, ¿qué coño hago ahora?-.
No hay comentarios:
Publicar un comentario