-Debemos recogerlas-le dije a Álvaro.
-Está bien...
-Pero pueden estar infectadas-dijo Eddie.
-Bueno, ya veremos que hacer con ellas después...
-Dios...
Álvaro fue en su dirección y paró enfrente de ellas, que se quedaron un poco flipando sin saber que hacer. Abrí la ventanilla y les dije:
-¡Subid, deprisa!
Las chicas sin pensárselo dos veces abrieron la puerta de atrás y se metieron junto con Eddie y Charlie.
-¡Gracias!-dijo una casi sin aire.
-¿No os habrán mordido ni nada por el estilo?
-No, n-no, nosotras íbamos...-la chica no podía casi ni hablar, estaba aterrorizada.
-Tranquila, tranquila, descansa, estás a salvo...-la dije acariciándola el pelo.
-¿Ahora qué?-preguntó Álvaro.
-Tenemos que ir al supermercado, ahí cogeremos todo lo que podamos necesitar...
-¿Y luego?
-Deberíamos instalar una base, un sitio seguro dónde poder descansar y organizarnos.
-La antigua escuela.-sugirió Charlie
-Sí, sí, perfecto.
Álvaro puso rumbo hacia el centro comercial esquivando a algún que otro gul, y a algún que otro pisándoles la cabeza.
-Tíos, ¿sabéis quien es ese?-dijo Álvaro señalando a un zombi que deambulaba por la carretera.
-¡Hostias!¡¿Pero no es Jose, el dueño del garito del que siempre nos echaban?!-dije yo al reconocerlo.
-Efectivamente.-dijo Álvaro con una sonrisa en la cara y acelerando hacia él.
El golpe destrozó el cuerpo del zombi por la mitad, dejando todos sus órganos internos esparcidoz por el capó y por la carretera.Éstos fueron arrastrados durante un rato por el asfalto, hasta casi llegar al supermercado.
-¡Whoaa! ¡¿Habéis visto eso?!-dije bajándome del coche.-¡Joder tronco, ha sido flipante! ¡Yiihaa, 100 metros bilis, nuevos juegos alímpicos, jajaja!-grité emocionado, mientras el resto me miraban con cara extraña, pero a la vez divertidos.
-Dios, luego habrá que limpiar todo esto...es asqueroso...-dijo Eddie mirando el capó.
-Charlie, tú quédate aquí dentro con ellas, no os mováis ni hagáis ruido, no creo que se os acerquen, el olor de las tripas del zombie os cubrirá.
-Oh, debo de sentirme afortunado...¿no?-dijo él.
-Eeem, sí, sí, debes sentirme afortunado.Ahora volvemos.Vamos chicos
Los tres nos dirigimos a el escaparate más cercano, y lo reventamos con un par de pedradas.
-Vamos, con éste ruido no creo que tarden en venir.
Por suerte, en un centro comercial tan pequeño no había guarda de seguiridad, así qeu casi con completa seguridad, no habrá ningún gul dentro.
-Vamos, coged éstas linternas, y Walkies.-dijo Eddie pasándonos los objetos.
-Vale, a ver, vamos a distribuirnos.Yo iré a por cosas que nos puedan ser útiles como armas, y de defensa, tú Eddie, coge comida y demás, y tú Álvaro busca cosas útiles, como pilas, cuerdas... lo que se te ocurra. En 5 minutos aquí, el que no esté que se las apañe solo...-todos asentimos, y nos pusimos en marcha.
Yo me dirigí hacia la sección de jardinería, y cosas por el estilo, dejé mi espada en el suelo, y comencé a coger cosas como rastrillos, hachas y demás. Metí algunas cosas más en una bolsa grande que cogí, y me fui hacia dónde habíamos quedado.
-Bueno, ¿tenéis ya todo?
-Sí
-Sep
-Vale, pue...-mierda, ahbía olvidado mi espada en el suelo-jodeer... he olvidado la espada, e-eh, ir metiéndo esto en el coche.
-¡Imécil! ¡Sabes que no tenemos tiempo!-dijo Eddie enfurecido.
-Lo sé, si en menos de 1 minuto no estoy, no me esperéis.- tras decir ésto salí corriendo hacia dónde acavaba de estar a recoger mi espada.
Fui alumbrándo con la linterna hasta que vi unas manchas de sangre en el suelo, por dódne acavaba de estar, y antes no había.
-¿Pero que coj..?-iluminé el pasillo, y a unos 3 metros se encontraba un zombi vestido de guarda acercándose a mí.-mierda, seré...-sí, me había equivocado, y eso podía habernos costado la vida a alguno de nosotros...podía, ahora no iba a ser.
Ví que la espada se encontraba detrás de él a unos 2 metros. Rápidamente cogí un hacha que antes no me llevé y se lo clavé a el zombi en los últimos centrímetros hacia mi devora. Solté el hacha, salté por encima del zombi, cogí mi espada y me dirigí hacia el ventanal roto.
En el ventanal ya empezaba a verse como se acercaban zombis, y cada vez estában más cerca. Álvaro arrancó el coche. ¿Ahora qué?
-Pero que
©Bryan Pascual Moreno, me reservo todos los derechos de autor sobre la obra expuesta a continuación. 10/09/2010 ¿Qué pasaría si el día menos pensado la tía que te tirarías quisiera arrancarte el cuello a bocados y tuvieras que volarle los sesos? ¿O si tu querido casera estuviera deseando arrancarte las tripas (bueno, seguro que eso ya quiere) y tuvieras que volarle la cabeza (sí, tu también quieres eso)? Gore, humor, zombies... ¿Qué cojones más quieres?
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Ya puedes cerrar la encuesta IA ;)
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